La plataforma de defensa y protección del derecho a la protesta, Defender a quien Defiende, expresa su solidaridad, apoyo y profundo respeto y admiración a las flotillas rumbo a Gaza, a los millones de manifestantes que inundan las calles cientos de ciudades del mundo y a todas aquellas personas que forman parte de los movimientos en solidaridad con Palestina y que están utilizando su legítimo derecho a la protesta en solidaridad con el pueblo palestino.
El derecho a la protesta es un mecanismo esencial para la transformación social. A nivel histórico, la posibilidad de mostrar desacuerdo ante hechos injustos perpetrados por agentes poderosos ha sido esencial para la consecución, mantenimiento y protección de los derechos humanos fundamentales.
Las acciones de desobediencia civil, las concentraciones, huelgas, sentadas o cortes de circulación forman parte del derecho de los pueblos a protestar y están reconocidas por el derecho internacional como una forma legítima de acción. Si bien en el caso de la solidaridad con Palestina las movilizaciones están siendo masivas y globales, se han encontrado, todas ellas sin excepción, con la respuesta represiva y a menudo violenta de los Estados. España no es una excepción.
Con el fin de hacer llegar ayuda humanitaria a Gaza, las flotillas han realizado actos de desobediencia civil sin precedentes, protagonizadas por cientos de personas. La respuesta a este ejercicio de solidaridad y protesta ha sido contundente: detenciones masivas, humillaciones y acusaciones de terrorismo. Estas acciones han sido posibles gracias a miles de personas coordinadas que han estado pendientes, movilizadas y apoyando con otros aspectos logísticos y dando soporte desde múltiples territorios.
Las protestas que han tenido lugar desde principios de octubre tales como las movilizaciones coordinadas de la RESCOP, la huelga general por Palestina o las movilizaciones en favor de las flotillas, han dejado solo en Catalunya al menos 39 personas detenidas, más de 100 heridas (algunas con necesidad de hospitalización) y decenas de identificaciones, incluso en zonas alejadas de las protestas. Además se han podido detectar varias cargas policiales desproporcionadas y no reglamentarias, la falta de identificación de varios agentes del cuerpo de los Mossos d’Esquadra -incumpliendo su propio reglamento-, la obstaculización del trabajo de la prensa, la utilización de técnicas de disuasión peligrosas como el carrusel y el incremento del uso indiscriminado de gases lacrimógenos como primera opción y sin aviso previo, también contra manifestantes y periodistas, e incluso directamente a la cara de personas, causando irritación y problemas respiratorios a las víctimas.
Hemos vistos respuestas similares en Santiago de Compostela, Sevilla, Valencia. También en Madrid durante el boikot a la Vuelta ciclista, donde Defender a quien Defiende monitorizó más de 20 personas agredidas por la Policía, las cuales han recibido acompañamiento legal y psicosocial por parte de organizaciones como Legal Sol, que forma parte de la plataforma desde su nacimiento.
Frente a la creciente represión y criminalización de la protesta reafirmamos que el ejercicio del derecho a manifestarse es un pilar democrático irrenunciable y una herramienta clave para la defensa de los derechos humanos. Por ello, desde Defender a Quien Defiende expresamos nuestra determinación de seguir acompañando y visibilizando a quienes se movilizan en solidaridad con Palestina, denunciando las vulneraciones cometidas por los Estados y exigiendo el respeto pleno al derecho internacional y a las libertades fundamentales.





